Chorridiálogos verificadísimos

SE BUSCAN PERSONAS ARRIESGADAS

 

– ¿Qué quiere?
– Sí, que venía por lo del anuncio ese que dice que se buscan personas arriesgadas.
– Dígame sus credenciales.
– Me arrojo al interior de los volcanes cuando están en erupción, sin Aftersun ni nada.
– Mi irriji il intiriir di lis vilquinis, mi irriji il intiriir di lis vilquinis. Desaparezca de mi vista antes de que le pegue una somanta de palos, por blandengue.

—————

– ¿Qué?
– Sí, que venía para hacer una entrevista por la vacante de persona arriesgada.
– ¿Qué puede ofrecer a esta empresa?
– Hago paracaidismo sin paracaídas.
– Pues me alegro. Eso lo hace mi bisabuela después de quedar a tomar el café con las amigas. Esfúmese, maldito inepto del demonio.

—————

– ¿Qué tripa se le ha roto?
– No, que era por lo del tema de que buscan personas arriesgadas y tal. Lo de la vacante que venía en el periódico.
– Me aburro. Explíquese rápido e intente no defraudarme. ¿Qué diablos le hace pensar que es usted tan arriesgado?
– Me gusta embadurnarme de sangre, coger un avión para Sudáfrica y meterme en el mar de noche para pelear contra los tiburones blancos. Puños desnudos. Ellos, la oscuridad y yo.
– ¿Tiene un palillo?
– ¿Un palillo?
– ¿Me lo da o no?
– Es que no tengo.
– Mierda. Es que esto es muy molesto. ¿Ve lo que le digo? Esto que tengo entre los dientes.
– Sí.
– ¿Sabe qué es?
– Creo que no.
– Es el resto de un tendón de tiranosaurio. Hoy, como todos los días, he matado a tres con la mirada y me los he desayunado.
– Pero, ¿pero los tiranosaurios no llevan millones de años exting…?
– Cierre la puerta cuando salga, aprendiz de pardillo.

—————

– ¿Qué?
– Soy una persona arriesgada, vengo por lo del anuncio.
– Convénzame. Tiene un segundo y después empiezo a defraudarme.
– Matizo a los demagogos.

(¡RIIIIIIIIING!)

– Moneypenny, deje todo lo que esté haciendo y traiga una caja de puros, los mejores, hágale un masaje en los pies a mi nuevo amigo y localíceme a un pelotón de fusilamiento (…) sí, es por lo del anuncio (…) no, no va a cubrir la vacante. Para ese tema seguiremos buscando. De momento vamos a fusilar al presidente: he encontrado a alguien con muchos más méritos.

 

CUITAS DE ROBERT SMITH DESDE EL FUTURO

 

– ZZZ ZZZ ZZZ.
– ¡Buuu!
– ¡Aaaargg! Qué susto me has dado, coño. ¿Quién eres y qué quieres?
– Soy el Robert Smith del 2017, tu yo del futuro, una representación de los tiempos venideros que…
– Que sí, que ya lo he cogido. Di lo que quieras y lárgate echando leches. Que si no luego me cuesta un huevo coger el sueño.
– El tema es que, y no te lo tomes a mal, tendrías que dejar de maquillarte y peinarte como un mamarracho.
– De eso nada, que yo soy gótico. ¡Gótico!
– Eres tonto y no te enteras. Ahora eres un famoso jovenzuelo y tienes tirón, no te digo que no. Pero conforme pase el tiempo te pondrás como una morsa y no serás misterioso, sino patético.
– Esto es lo que hay. Esto es lo que soy. Soy libre y este es mi modo de enfrentarme a los convencionalismos del sistema.
– Eeeeh, sí, vale, muy bonito. Pero hazme caso y cambia de rollo ahora que todavía estás a tiempo, so cabezón.
– ¿Sugerencias?
– Ponte un traje. Más fácil ya no puede ser, y así cuando tengas casi sesenta tacos podrás seguir llevándolo sin perder ni la dignidad ni la compostura.
– ¿Un traje?¿Pero tú me tomas por un empleado de banca o qué?
– Piensa un poco. ¿Quién es mayor, lleva traje y te gusta mogollón?
– Ahí va, es verdad. ¡Julio Iglesias va con traje! Jo, tío, Julito es el puto amo. Igual al final sí que te hago caso. Dame más ideas.
– Pues se me ocurre que… ¿eh? ¿Qué es eso? ¡Un cerdo del futuro! Madre mía, menuda pintaza tiene. Voy a acercarme a él sigilosamente, lo voy a matar y me lo voy a comer de una sentada.
– Vale, mátalo. Pero primero dame algún consejo, que veo que controlas.
– Que te jodan. Ahora mismo el cerdo es mi prioridad. Adiós.
– ¡Pero no me dejes así, cabrón!
– Hasta luego, Lucas.

 

 

DIOS Y EL INDEPE

¡RIIIIIIING!

-¿Sí?
-¿Está Dios? Que se ponga.

(RUIDO DE PASOS)

-¿Diga?
-¿Eres Dios?
-Sí.
-Mira, que es que te quería comentar una cosa. Yo ya soy muy mayor, no me queda demasiado tiempo de vida y me haría un montón de ilusión que hicieras algo por mí.
-Tú dime.
-Es que ahora me da un poco de corte, que estas cosas siempre impresionan.
-No seas tontorrón, hombre, que ya ves que yo no voy por ahí dándomelas de dios terrible ni nada de eso. Venga, va.
-Ok, pues que me gustaría mucho que mandaras una plaga bíblica.
-Jo-do.
-Te comento, es contra un pueblo malvado y que lleva siglos cometiendo un genocidio contra mi tierra. Ríete de los egipcios y los judíos.
-No, si ya. Pero es que eso tengo que pasarlo por el Comité de Plagas Bíblicas que a su vez depende de la Consejería de Asuntos Apocalípticos. No me quiero enrollar, pero que sepas que lleva un papeleo del quince. Yo te lo miro y cuando sepa algo te comento, pero en este momento no te puedo asegurar nada.
-Significaría mucho para mí.
-Por curiosidad, ¿dónde hay que mandar esa plaga?
-Sobre el Estado español.
-Ah, ¿y eso? Así en principio parecen majetes. Y la paella está que flipas (risas).
-Soy catalán, no te digo más.
-Pues como no me digas más no sé si lo entiendo.
-El Estado Español lleva siglos dedicado exclusivamente a hacernos la vida imposible a los catalanes, porque ellos son muy malos y nosotros muy buenos.
-Frena un poco, hombre que te me embalas. Perdona la expresión, pero, ¿qué cojones me estás contando?
-Mira Franco. Ese señor nos hizo la vida imposible a los catalanes.
-¿Y a los españoles no?
-No, porque ellos ya son franquistas de nacimiento, ahí está el quid. Y mira 1714.
-Yo sé 1880, el turrón más caro del mundo (risas).
-Como perdimos la Guerra de Secesión pues ya tuvieron un argumento más para ponernos el pie en la cabeza.
-Un momento, que yo he leído que eso a) fue una guerra de Sucesión y b) apostasteis a caballo perdedor (bueno, al principio apostasteis por los Borbones, pero como la guerra empezó muy mal para ellos pues os cambiasteis de bando). Mala suerte, amigo. Que yo sepa hubo otros territorios bastante puteadillos también con ese asunto. Territorios que quizá tres siglos después pasan de seguir dando la matraca.
-Pero Franco y tal.
-Que sí, que ya me lo has dicho. Recuerdo bien cuando salía bajo palio en Montserrat, aplaudido por los burgueses cuyos hijos hoy son independentistas. Es curioso que reprochéis a los peperos que sean hijos de los franquistas, cuando vosotros también sois hijos de franquistas. Pero a cada cual lo suyo, vosotros os habéis sabido reciclar superguay. Me quito el sombrero.
-Y nos impiden tener nuestra cultura.
-Qué cabrones son estos españoles, que estáis haciendo un castell y os lo tiran abajo. ¿De verdad este es el nivel?
-¡Pero tenemos presos políticos y al president en el exilio!
-No fastidies, eso me preocupa.
-Me alegro de que estés de acuerdo.
-¡Que te estaba tomando el pelo, hombre! Han malversado fondos públicos, han intentado detener la actuación de la policía en el cumplimiento de una orden judicial, que si sedición, que si tal. ¿Tú qué crees que hubieran hecho los gobiernos de Francia o Alemania ante algo así? ¿Regalarles un ramo de flores?
-Pero en el Reino Unido los escoceses votaron que…
-Sí, sí, recuerdo como si lo viera ahora que el líder independentista escocés dijo que la situación catalana y la escocesa no tenían nada que ver. Madre mía qué desmarcarse, qué pasar de él. Que lo haga la Unión Europea aún tira que te va, pero lo de Escocia me dio vergüenza ajena hasta a mí.
-Oye, ¿no me vas a ayudar, verdad?
-Pues mira, no. Lo que sí que haré es darte un consejo: NO PERDÁIS TANTO EL TIEMPO EN CHORRADAS. Dicho esto, os mandaré una plaga light.
-¿Al Estado español?
-No, no, a los catalanes. Y ya de paso más peñazo para los españoles. Pero con ánimo constructivo, que conste.
-Madre mía, qué miedo. ¿Qué será?
-Puigdemont, en 2017, volverá a ganar las elecciones.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *